Considerado como uno de los modelos más prometedores de la firma Toyota, el iQ expone en sus variadas características un meditado plan de ventas que ha resultado sumamente exitoso para atraer a miles de aficionados al volante. De entrada, vale la pena destacar que si bien el propósito de esta compañía multinacional  japonesa, con respecto al iQ, no es el de revolucionar el campo de los compactos urbanos (para eso tienen al modelo Aygo), lo que definitivamente si desean es apuntar a un público consumidor que no escatime en el valor monetario del coche, sino que valore y se decida a adquirirlo en virtud las numerosas funcionalidades que ofrece.

Modernidad motorizada

El iQ es un vehículo de diseño moderno, proyectado para conducirse en las calles de las grandes metrópolis. Cuenta con 2,99 metros de longitud, lo que le transforma en el segundo coche más compacto, disponible en el mercado español. En este sentido, cabe comentar que el iQ tiene cuatro asientos, aunque el maletero es demasiado reducido. Llega con dos tipos de motor de gasolina: un 1.0 VVT-i de 68CV; y el otro es un 1.33 VVT-i de 99CV.

Ambos modelos vienen equipados con un gran control de estabilidad y un novedoso sistema de airbags, que se pone en marcha en caso de impacto en la parte posterior del coche. El iQ se manifiesta como el competidor directo de modelos tan populares como el Chevrolet Matiz, KIA Picanto, Citroën C1, Hyundai i10, Suzuki Alto o el Peugeot 107, por mencionar algunos.

Detalles tecnológicos del iQ

Algunas ventajas de tipo tecnológico que vuelven sobresaliente al iQ con relación a los demás modelos de su línea son las siguientes: un eficiente dispositivo de climatización; mecanismo de encendido que no utiliza llave; arranque automatizado de limpiaparabrisas y faros; espejos retrovisores movibles; iluminación antiniebla; equipo de navegación con pantalla al tacto; conexión Bluetooth, para ser utilizada con la mayoría de los aparatos de telefonía móvil; adaptador para iPod y demás reproductores de Mp3, y contenidos multimedia en general; y asientos tapizados de tela o cuero, según la preferencia del consumidor.

Otras características que aumentan el interés del público por este modelo de Toyota se refieren al modo en cómo se ha organizado el espacio en su interior para lograr la mayor funcionalidad posible: el volante, por ejemplo, tiene una forma chata en su parte baja y, de esta manera, proporciona al conductor una mayor comodidad para sus maniobras. Además, su tanque de combustible es de diseño plano y se ubica justo debajo del asiento del piloto. El Toyota iQ tiene un precio que ronda los 12.500 euros.